Barcelona y clubes cannábicos

Para muchos, Barcelona es cada vez más, y cada vez mejor. La playa, el sol, la gastronomía, Gaudí, tiendas y museos, y dinafem… ¿por qué no? Este tipo de semillas de cannabis, u otros, pueden acabar formando parte (si es que no lo son ya) del atractivo de esta maravillosa ciudad. Todo parecen ventajas pero la propia Federación de Usuarios de Cannabis ya ha manifestado que “el tema de los clubes de cannabis se ha desmadrado”. La política de admisión en estos clubes (que un socio te invitara) ha dado paso a un negocio en el que empresas como Greenland o Botwin se añaden a particulares que ofrecen llevarte “de la mano” a este tipo de clubes. Incluso hay asociaciones de fumadores que ofrecen pases de un día para turistas y reparten flyers en La Rambla. En el sector incluso aseguran que detrás de algunos de estos clubes se encuentran los grandes coffee shops de Amsterdam. Teniendo en cuenta que ostentaban casi la exclusividad del negocio en Europa, no parece raro que quieran su trozo de pastel en esta nueva ciudad tolerante con el consumo recreativo de marihuana y donde el sol es una constante y no una excepción. Por supuesto, este incremento en el volumen de negocio no está exento de problemas. El gobierno de la Generalitat ya ha anunciado que  prepara una propuesta de regulación de buenas prácticas que incluiría un máximo de socios, restricción de entrada por edad (que podrían ser los dieciocho o los veintiún años) y otros elementos que puedan redundar en la supuesta “ilegalidad” de determinadas prácticas. Barcelona está de moda, pero no parece convencer a todos que este sea el nuevo atractivo de la ciudad. Incluso los propios socios de estas asociaciones podrían no encontrar del todo agradable la invasión de fumadores “de un día”. Veremos en qué queda este turismo alternativo!

 

Fuente: www.elciudadano.cl